«Los mercados no son espacios anónimos gobernados exclusivamente por la especulación o el egoísmo. Los mercados son las transacciones que realiza la comunidad organizada para satisfacer sus necesidades. Esa diferencia no es solamente conceptual. Tiene consecuencias concretas en la vida de millones de personas, y ustedes lo saben mejor que nadie.»
Con esa palabras se dirigió el presidente de Cooperar y de la ACI, Ariel Guarco, a líderes de cooperativas financieras de todo el mundo, expertos y funcionarios de Naciones Unidas reunidos en un simposio realizado el 28 de mayo en la sede de la ONU en Nueva York.
«Necesitamos movilizar recursos hacia aquellos lugares que más valor social generan. Hacia la seguridad alimentaria. Hacia el hábitat y la vivienda digna. Hacia la transición energética y el cuidado del planeta. Hacia la innovación con trabajo decente. Hacia sistemas productivos que integren a las personas en lugar de expulsarlas. El desafío no es solamente cuánto dinero moviliza la economía global. El desafío es para qué y para quiénes se moviliza», planteó Guarco.
El presidente de la ACI compartió la actividad junto con el presidente del Banco Credicoop, Carlos Heller, quien compartió la trayectoria de esa entidad financiera argentina y expresó su visión sobre el aporte del cooperativismo a una nueva arquitectura financiera global.
«Tenemos un modelo integral de gestión financiera, donde los usuarios son asociados y se sienten parte de la entidad y participan de manera abierta en todos los niveles de la actividad a través de comisiones en todas las filiales del Banco.»
Por otro lado, Heller se refirió al escenario financiero nacional y reivindicó el proyecto de ley de Entidades Financieras promovido por el Credicoop junto a miles de pymes y cooperativas de todo el país. «Nuestros usuarios son discriminados al ser afectados por políticas que no atienden la particularidad de este modelo».
En esa línea, Guarco expresó: «Necesitamos marcos regulatorios, nacionales y supranacionales, que comprendan y valoren nuestra identidad democrática, nuestra gobernanza participativa y nuestro compromiso con el desarrollo local. Regular de igual manera a quienes especulan y a quienes reinvierten en sus comunidades no produce equilibrio; produce desigualdad.»

«El cooperativismo financiero demuestra que la rentabilidad puede convivir con la solidaridad. Que la eficiencia puede convivir con la democracia. Que la innovación puede convivir con el compromiso territorial. Y que las personas pueden ser protagonistas de las decisiones económicas y financieras que afectan sus vidas.» (Ariel Guarco)

