«La innovación no es un objetivo en sí mismo»

Guarco habló del impacto de las nuevas tecnologías en las cooperativas financieras.

«Debemos evitar que la digitalización se convierta en una carrera por incorporar la última herramienta disponible, sin evaluar suficientemente su utilidad, sus costos, sus riesgos y sus consecuencias», expresó el presidente de la Alianza Cooperativa Internacional, Ariel Guarco.
Fue en una conferencia en Panamá, que reunió a líderes y expertos del sistema financiero del sector cooperativo y de otros ámbitos, bajo el título El poder de la economía social para transformar comunidades.
En ese sentido, Guarco reconoció que «la digitalización está transformando la manera en que las personas ahorran, pagan, solicitan créditos y se relacionan con las instituciones financieras» pero advirtió: «Una cooperativa que digitaliza sus operaciones, pero deja sin atención a quienes tienen dificultades para utilizar esas herramientas, puede terminar creando nuevas barreras allí donde buscaba resolver las existentes».

El presidente de la ACI también habló días atrás en un foro convocado por la Confederación Guatemalteca de Federaciones de Cooperativas de Ahorro y Crédito, en el cual subrayó: «Hablar de finanzas es hablar de calidad de vida, porque el ahorro en las cooperativas tiene un sentido territorial y comunitario, es decir, el ahorro de una comunidad debe convertirse en el motor del desarrollo de esa misma comunidad, a través del trabajo y la producción local».
Finalmente, reafirmó que el objetivo del movimiento cooperativo no puede limitarse a la inclusión financiera sino propender a la democratización del sistema. «Esto implica que las personas no solo puedan acceder al dinero, sino que también tengan capacidad de orientar su utilización hacia el trabajo, la producción y el desarrollo colectivo».

En relación con el impacto de las nuevas tecnologías en la gestión de las cooperativas, Guarco expresó que «la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización están cambiando nuestros modos de producir, trabajar, consumir, ahorrar, invertir, educarnos y cuidarnos. Lo que no debe cambiar es aquello que nos identifica. Nuestra identidad cooperativa, construida durante dos siglos, nos recuerda que debemos poner a las personas en el centro de la economía».
Fue en el WCM 2026, que se llevó a cabo en Belo Horizonte, Brasil, con el objetivo de abordar el rol de los liderazgos en relación con la vertiginosa transformación tecnológica que atraviesan las empresas cooperativas. «Frente a esta revolución tenemos una pregunta fundamental: ¿para qué queremos la tecnología? La respuesta debe ser clara: La tecnología debe estar al servicio de las personas y de su bienestar individual y colectivo», respondió el presidente de la ACI.